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Note to a younger me

Notes to a younger me

Sometimes I  wonder what would I have done differently if I could go back to 18 or even 30.  I don’t have too many regrets. If you forced me to mention one regret, it would be not exercising frequently. Sure I went through gym fads occasionally but they never lasted.  I was a little adventurous but never disciplined with sports and I wish I’d set physical aims like learning to dance or learning a sport well and stuck at it. Even 7 years ago at 35 I had less fear of doing a handstand than now.

Why would I want to exercise more? The health benefits of exercise are unquestionable at any age and without Parkinson’s coming into the equation. We all need to exercise. As someone who has Parkinson’s disease those things I could have learnt in my 20’s or 30’s are now much harder to learn, not impossible (believe it or not) but the concentration and dedication required is enormous.

We have our children exercise at least 3 times a week to help them get into good exercising patterns and build muscle memory that will serve them well throughout their life. Some think my girls gymnastics commitment is too much, as it is a lot of hours but I see it as an investment in their overall health and whether they win or not they are gaining excellent discipline. They are used to working hard and can physically and psychologically withstand being pushed a bit harder each session. I didn’t have the same grit growing up.

My children inspire me to work hard because of their passion for gymnastics. I am comfortable in the gym and was brave enough in March to start training gymnastics. Some may laugh at the thought of a plump 42 year old gymnast who hasn’t mastered a handstand yet but come train with me and you might have more respect. It is hard work being behind the class and struggling but I know I am growing stronger daily. With Parkinson’s disease the phrase “use it or lose it” is very true so I am using as much as I can  to improve my health and prevent the advance of Parkinson’s disease.

Today is my 42nd birthday so I am reminded by some I am still young and by others that I am old, but whatever my age I need to keep exercising and forget bygones for now as today influences my future.

P.S. I just found out my gymnastics classmate is one year older than me and she is the best in our adult class. She works very hard and inspires me and I’d never have guessed she was older than me.

Trekking Inca Trail back in 2006.

 

Notas a un yo más joven

A veces me pregunto qué habría hecho diferente si pudiera volver a los 18 o incluso a los 30. No me arrepiento de como he vivida mi vida. Si me obligaras a mencionar una cosa qué hubiera hecho diferente sería qué .’no hacía ejercicio con frecuencia’. Claro qué hice clases de gimnasia de vez en cuando o por un mes, pero nunca duraron. Sí, aunque era un poco aventurera, nunca fui disciplinada con los deportes y me habría gustado establecer objetivos físicos como aprender a bailar o aprender un deporte y aferrarme a él. Incluso hace 7 años, a los 35 años, tenía menos miedo a hacer una parada de manos que ahora.

¿Por qué querría hacer más ejercicio? Los beneficios para la salud del ejercicio son incuestionables a cualquier edad y sin que el Parkinson entre en la ecuación. Todos necesitamos hacer ejercicio. Como alguien que tiene la enfermedad de Parkinson, las cosas que podría haber aprendido en mis 20 o 30 años ahora son mucho más difíciles de aprender, no imposibles (créanlo o no), pero la concentración y la dedicación requeridas son enormes.

Hacemos que nuestros niños hagan ejercicio al menos 3 veces a la semana para ayudarles a tener buenos patrones de ejercicio y desarrollar memoria muscular que les servirá bien durante toda su vida. Algunos piensan que el compromiso de gimnasia de mis hijas es demasiado, ya que es un montón de horas, pero lo veo como una inversión en su salud general y si ganan o no, están ganando una excelente disciplina. Están acostumbrados a trabajar duro y pueden soportar físicamente y psicológicamente ser empujados un poco más duro en cada sesión. Yo no tuve la misma fuerza al crecer.

Mis hijos me inspiran a trabajar duro por su pasión por la gimnasia. Me siento cómoda en el gimnasio y fui lo suficientemente valiente en marzo para comenzar a entrenar gimnasia. Algunos pueden reírse ante la idea de una gimnasta regordeta de 42 años que aún no domina una parada de manos, pero ven a entrenar conmigo y es posible que tengas más respeto. Es difícil trabajar detrás de la clase y luchar, pero sé que cada día me hago más fuerte. Con la enfermedad de Parkinson, la frase “úsalo o piérdelo” es muy cierto, así que estoy usando todo lo que puedo para mejorar mi salud y prevenir el avance de la enfermedad de Parkinson.

Hoy es mi cumpleaños número 42, así que algunos me recuerdan que todavía soy joven y otros que soy mayor, pero cualquiera que sea mi edad, necesito seguir ejercitándome y olvidarme de los acontecimientos actuales, ya que hoy influye en mi futuro.

Nota extra: Acabo de descubrir que mi compañera de clase de gimnasia es un año mayor que yo y es la mejor en nuestra clase de adultos. Ella trabaja muy duro y me inspira, y nunca hubiera adivinado que era mayor que yo.